El preso guineano, Fabrizio Joao Silva, era de Guinea, que estaba internado en la prisión pontevedresa de A Lama y estaba considerado el recluso más peligroso de las cárceles españolas, apareció muerto hace unas horas en el interior de su celda.

La investigación deberá determinar la causa.

El preso que tenía 37 años era conocido por el sobrenombre de «Hanibal Lecter» por su extrema peligrosidad acreditada por los diferentes asesinatos por los que fue condenado.

La primera de esas condenas graves se le impuso por matar a su novia en Bilbao, en 2004. Más tarde, en 2014, fue condenado a otros 17 años por asesinar a puntapiés y golpes a otro preso en la cárcel de Córdoba.

En 2016, en la prisión de Cádiz, ocultó un pincho casero en sus zapatos y con él agredió a ocho funcionarios durante un cacheo rutinario. Mandó a los ocho al hospital, a dos de ellos en estado gravísimo. En la cárcel de Morón también utilizó un arma blanca en otro ataque. Después de esos gravísimos incidentes fue trasladado a Teixeiro (La Coruña) donde permaneció completamente aislado hasta principios de este año, cuando se le trasladó a A Lama con el mismo régimen.

Tenía que cumplir prisión hasta el año 2047.