Nueve de los diecisiete detenidos en la operación policial contra la red de narcolanchas desarticulada esta semana en una operación conjunta de la Policía Nacional y la Guardia Civil, han sido encarcelados por orden del Juzgado de Instrucción número 3 de Cambados.

La jueza decretó prisión provisional, comunicada y sin fianza para 5 de ellos. Para otros 3, decretó prisión provisional eludible bajo fianza de 20.000, 10.000 y 8.000 euros. Otros 8 quedaron libres.

Recordemos que el principal detenido en la operación, considerado cabecilla del grupo, es el grovense Javier Otero Magdalena quien fue el primero en ser ingresado en prisión por orden del juzgado.

En este operativo han sido intervenidas una veintena de narcolanchas. Habían sido construidas para ser destinadas a las bandas de narcotraficantes que operan en el estrecho de Gibraltar que habían contratado a los clanes gallegos.

En los registros realizados en el operativo, la mayor sorpresa que se llevaron los agentes fue descubrir que en una nave de Vilanova de Arousa existía un zulo subterráneo donde se ocultaban las narcolanchas, como se puede apreciar en la imagen adjunta.

La mayor parte de los arrestos se produjeron en Cambados, O Grove, A Illa de Arousa, Barro, A Lama, Caldas de Reis, Ponteareas e Moaña. Además, en colaboración con la Policía Judiciária de Portugal, se realizaron otras detenciones y registros en el norte de Portugal.

 

LA ETERNA REINCIDENCIA

La clave del problema está en la eterna reincidencia de la mayoría de las personas implicadas en estas tramas del narcotráfico por el dinero rápido y fácil que obtienen. En declaraciones a TVG, el portavoz de la Fundación Galega contra el Narcotráfico manifestó que es crucial atacar ese ángulo. «Se conseguíramos evitar esta reincidencia constante de todos estes narcotraficantes, teríamos a metade do problema resolto», manifestó Fernando Alonso, portavoz de la FGN