La profunda borrasca que sacude Galicia en este jueves, denominada como «Cecilia», dejó un reguero de incidencias diversas pero ningún daño personal.

Un pequeño tornado causó en Larín (Arteixo) la caida de árboles y la voladura de tejados y hasta una caseta de perros; en Guirtiriz tres mujeres de una familia quedaron atrapadas dentro de un coche en una balsa de agua y fueron socorridas para evitar que se ahogasen; hubo vuelos desviados en los aeropuertos de Vigo y Alvedro; carreteras cortadas por la caída de árboles y postes como en Xinzo de Limia al paso de la N-525 en Porto Alto; desbordamientos en los ríos Lamdro, Xallas, Eume y Mandeo y fuertes nevadas en las zonas de montaña de Ourense y Lugo donde se suspendieron las clases lo que afectó a un millar de escolares.

En el litoral, el fortisimo temporal con olas de hasta 14 metros en Punta Lagosteira y vientos superiores a los 100 kilómetros hora (una racha 124 k/h se registró en Malpica) ha propiaciado imágenes muy espectaculares.

En la playa de Riazor dejó imágenes como las que adjuntamos