A partir de este lunes, los trabajadores del Hospital Comarcal y las fuerzas políticas y sociales de la comarca de Verín que les apoyan, decidirán nuevas movilizaciones contra el cierre del paritorio y las urgencias pediátricas, decidido por el SERGAS en base  a supuestas razones de seguridad.

El sábado, los vecinos de la comarca completaron una semana de protestas contra la decisión que avala el propio presidente de la Xunta.

La última movilización tuvo cierto aire de Entroido: vestidos de luto se concentraron en la Plaza Mayor de Verín para escenificar un cortejo fúnebre por «la muerte del Hospital Comarcal» después de 25 años de existencia. Una numerosa comitiva de vecinos  y trabajadores sanitarios acompañaron un féretro, coreando el lema central de su reivindicación:  ‘Verin non se pecha’.