El accidente de la planta petroquímica en Tarragona ha revivido viejos fantasmas en Pontevedra y comarca donde desde hace muchísimos años, más de 50, el asentamiento de las fábricas de «ENCE» y «Elnosa» planteó el temor a un accidente por escape de gases o incendio. Algo que felizmente nunca ocurrió aunque en la historia de la clorera -ya cerrada y en desmantelamiento- hubo algunos percances con escapes de cloro.

Afortunadamente la comparación es mera recreación pues la magnitud del accidente de ayer en Tarragona es brutal. El saldo provisional indica que hay un persona fallecida, otra desaparecida y ocho heridos, dos de carácter muy grave debido a grandes quemaduras. La secuencia del accidente es que primeramente (sobre las 18,40 horas de la tarde de ayer) se produjo una explosión por gases en la planta y a continuación el incendio. La deflagración fue de tal potencia que afectó a numerosos inmuebles y produjo el derrumbamiento de una vivienda en cuyo interior falleció una persona

En principio, el accidente obligó a confinar en sus viviendas a miles de vecinos de Tarragona y sus alrededores ante el riesgo de que se produjera una nube tóxica, si bien tras ser dado ese aviso pronto se eliminó al conocerse que el riesgo no existía.

Hoy se aguarda la comparecencia de Miquel Buch, consejero de Interior de la Generalitat para informar sobre el suceso.