Las cofradías de pescadores de Galicia han paralizado hoy la actividad de las flotas de bajura debido a la falta de concreción sobre las ayudas económicas para afrontar el encarecimiento del gasoil que usan los barcos.

La medida de presión se acordó este fin de semana por la Federación Gallega de Cofradías. Aunque en la práctica hay barcos que ya llevaban varios días amarrados porque salir a faenar con los costes actuales provocaría que vendiesen la mercancía a pérdidas. Es el caso de parte de la flota pesquera de Vigo y de la de Burela.

El problema está en el precio del combustible. De rondar los 0,6 euros por litro hace unas semanas, está actualmente en torno a los 1,2 euros, el doble. Desde que empezó la guerra en Ucrania tras la invasión del ejército ruso la cifra “no ha parado de subir”. Quienes siguen saliendo al mar, sostiene, lo hacen perdiendo dinero. Algunas embarcaciones que van a caladeros como el de Gran Sol cargan más de 150.000 litros.